DESCALCIFICADOR ELECTRÓNICO PARA COMUNIDADES DE VECINOS

 

Al igual que disponemos de descalcificadores domésticos para viviendas unifamiliares o pisos, también disponemos de equipos de mayor tamaño y potencia para comunidades de vecinos.

El descalcificador electrónico para una comunidad de vecinos permite proteger desde el punto de instalación hasta el último piso del edificio. Evitando que la cal se adhiera en lugares como las tuberías que suben hasta los pisos, las llaves de paso y toda la instalación y electrodomésticos dentro de la vivienda. Además de evitar las incrustaciones, los equipos son capaces de eliminar la cal ya incrustada en edificios antiguos.

El sistema se instala en la entrada general del edificio. Normalmente antes de la batería de contadores de agua, o bien si hay grupo de presión (bombas de agua) se monta sobre la tubería de impulsión de la bomba o grupo de bombas. El montaje del equipo no requiere cortar o hacer modificaciones en las tuberías, por tanto no hay que cortar el agua y dejar sin suministro la comunidad de vecinos. El espacio necesario para el montaje es mínimo, ya que se trata de un equipo electrónico de dimensiones reducidas.

La ventaja sobre un descalcificador de sal tradicional radica en que este sistema no necesita la contratación de una empresa que se ocupe de supervisar el correcto funcionamiento semanal del descalcificador, ni de tener que reponerle sal constantemente. Tampoco generan ningún rechazo de agua. El único consumo de nuestros descalcificadores electrónicos es de 5 euros de luz al año.

Los descalcificadores electrónicos no afectan a la potabilidad del agua, ya que no cambian la composición química del agua en ningún parámetro. El agua sigue siendo potable.